Dulce danza, en mi interior una esperanza, busco el equilibrio, peso a peso, de la balanza. Limpiar mis emociones, construir nuevos patrones, vivir el día a día, proyectar mis ilusiones. Sincerándome conmigo misma, perdonando mis acciones al espejo, hallo el reflejo. Nubes de espejo, tortuosas, derrotadas por la fuerza de la brisa, fresca y hermosa. En rima, en prosa, mujer nueva, el sí del universo en el camino plantando un verso, verso con verso vientre por vientre, la madre gesta puesta con cariño por ti que vienes. De mis adentros, del infinito, allí donde nacen los pensamientos yo te visito. Te encuentro cuando estoy tranquila, en un rincón profundo de mi mente, latiendo bien fuerte. Latiendo, construyendo mi destino ancho es el camino, para ésta peregrina rotativa, senderista, buena vista, puede ser otra conquista. A mis adentros, de puertas para dentro, voy probando llaves que me abran al conocimiento. Sabiendo, que vivir no es malo, sabiendo, sintiendo y experimentando, los cambios, las etapas, los niveles de conciencia, antigua ciencia. Raíles, como trenes, estaciones nuevas vienen, parada solicitada, me bajo. . . ¿vienes? Bon Voyage más allá de las sensaciones, el tiempo y el espacio juegan juntos, a hacer guiones. No tienen prisa, se escojonan de la risa, premisa, son perezosos, no va deprisa. Las experiencias, tus inquietudes, los ríos, los afluentes, nacen y mueren, contigo. Van transformando la experiencia a conciencia, quieras o no quieras, difícil resistencia. Así es la historia en un momento de tu vida, cruce de caminos, punto de partida. Yo he aprendido, si me caigo me levanto, yo he aprendido, yo me levanto. Abrir los ojos a tu nuevo día, cerrar heridas, con esperanza contemplar la vida. Yo en mi mente, tiras pa' arriba a pasar la noche, con mi filosofía escuchando dulces melodías. Trabajando la ironía, hablando falsos Mesías, pero en la cama recuerdo lo que mi bello decía. . . "no quieras para nadie lo que no quieras para ti, vive y deja vivir, disfruta y se feliz." Quiero estar junto a ti, tu sólo dime si no supe entenderlo en su momento y lo perdí. O sí, así es la vida, como un río pasa de largo y se termina. Busca en tu interior la salida, y cuando la encuentres asoma la cabeza y respira. En un nivel superior, siente el calor, en tu interior de la luz que todo lo ilumina. Échale valor como un Lyon, y sin temor emprender la cuesta arriba. ¿ Cuantas veces tropecé y sentí en mi cuerpo el impacto de la caída ? ¿ Cuantas veces por orgullo, ignoré todo aquello que los ancianos decían ? ¿ Cuantas veces yo me arrepentí de decir que de ese agua nunca bebería ? ¿ Cuantas veces dije sí, cuantas dije no ? , dímelo antes de que acabe el día. Hoy me despierto dando gracias al silencio, tu me has enseñado, eres mi maestro. Me has aquietado en los momentos de tormenta, me has enseñado donde está la puerta abierta. No gastar más fuerzas en supersticiones, ni en juzgar a aquellos que me odiaban y yo odié. De cien en cien, de mil en mil, de diez en diez, pa qué joder, del pasado ya volé. Cosa alta, valiente como Juan sin miedo, haciendo más hip-hop, siento, quiero y porque puedo. Yo sé adonde voy, sé donde estoy, me interesa el hoy, fruta del mañana que compartiré. Más nuevos retos acompañaba mi existencia, una luna nueva, repleta de experiencias. Un sol naciente se contempla desde el alba, luces de farola, duermen y se apagan. Vagan, somnolientas, cual hechizo cenicienta, pimienta con sal fundamenta. Sueñan, que alumbran, que guían, como una esperanza, para volar te siento mío. Vibro sutil, como decir, puedo sentir, la mitad aquí, la mitad allí. Yo ya pasé por la experiencia en dos extremas, pude equivocarme, eso lo no niego. Yo me arrepiento, me reafirmo y me respeto, paciente y fresca, yo me respeto, metas, retos, pacífico tiene un puesto. Así es la historia en un momento de tu vida, cruce de caminos, punto de partida. Dando salida a todo lo que me motiva y transformando la experiencia en melodía. Siempre positivamente, mirando pa'lante y si uno se cae, pues vuelve a levantarse. Curao de espanto ando, yo ya he aprendido, yo me levanto. Apague mi triste llanto con reggae y deposité mi confianza en aquel que todo lo ve y observando el amanecer, encontré el saber. Pude comprender que un nuevo sol es renacer. Y entonces pude ver, supe que hacer, entoné mi voz, y el altísimo me dio el poder. Alejando de mi ser toda paranoia, más dura la batalla, más dulce la victoria. . . ♪
miércoles, 18 de febrero de 2009
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