Aparte de ti, aparte de mí, la parte que a los dos hoy nos toca vivir, es parte de partir, es parte de morir, partiendo un pan con sal de penas. Igual a ti, igual a mí, el tiempo iguala todo y no deja mentir, el hambre de vivir de amor, un elixir que a quien no corresponde, lo envenena. No existe simetría en esta geografía, no quedan más que días que vuelven a pedir como un mendigo el abrigo que no supimos dar. Después de hoy, después de aquí, no habrá partes iguales, ya, que discutir, nos queda éste temblor, corriéndose en sinfín de luna que no es nunca llena. ♪
lunes, 9 de febrero de 2009
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